Entre 1892 y 1893 Georges Martín visitó Logias interviniendo a favor de la entrada de las mujeres en Masonería. Defendía la idea que la Francmasonería debe consagrarse a la igualdad de los derechos para los dos sexos dando ejemplo ella misma, para reforzar así la tesis de la igualdad; difundiendo y propagando ese ideal en el mundo profano. Las mujeres que habían sido confinadas a las Logias de adopción en los siglos XVIII y XIX practicaban una especie de pseudo-masonería poco rigurosa. Por otra parte estaban persuadidas que si permanecían solas no podrían avanzar, rechazando en numerosas ocasiones la oferta de las Obediencias masculinas de crear una rama especial, porque deseaban sobre todo entrar en las Logias masculinas. Esta propuesta de igualar los derechos de los dos sexos era el motivo que animaba a Georges Martin para fundar Le Droit Humain.

Hay que destacar que esa propuesta de las Obediencias Masculinas de formar una rama especial, rechazada en ese momento por las hermanas de las logias de adopción, fue tomando cuerpo muchos años más tarde con la fundación de la Masonería Femenina.

En enero de 1891 un Taller del Gran Oriente de Francia: “La Estrella Polar” al Oriente de París, había tramitado la solicitud de iniciación de una mujer de nombre Claire.  Ésta fue rechazada por el Consejo General de la Orden con el argumento de que su Constitución no permitía la iniciación de mujeres.

Las feministas reaccionaron contra esta decisión calificándola de intolerante, a lo que Marie Deraismes respondió: “El H.’. Georges Martin, pasado presidente del Consejo Municipal y Senador, ha reunido un número considerable de HH.’. significativos en la Orden Masónica. Todos comprenden la necesidad de combatir el clericalismo, implacable enemigo del progreso, acopiándose de una de sus mayores fuerzas, la mujer, porque su ausencia de las logias paraliza la evolución de la Francmasonería. La cuestión ha sido puesta en estudio, no creo que estemos lejos de que los Templos se abran para recibir esta mitad de la humanidad, sin la cual no puede existir nada duradero”.

Nueve años después de su iniciación, Marie Deraismes seguía confiando en un cambio profundo de las Obediencias Masculinas.

Georges Martin presentó un proyecto ante el Gran Consejo de su Obediencia: la creación de Talleres Mixtos dentro de su Orden: La Gran Logia Simbólica Escocesa. Proponía en él la creación de Talleres Mixtos para la iniciación de mujeres, Talleres que llevarían como nombre “Le Droit Humain”. Con maestría consigue que “Le Jerusalem Ecossaise”, su Logia, apoye la propuesta pero pocos días después es rechazada por la comisión ejecutiva de la Obediencia.

El último intento fue la demanda de admisión de las mujeres en Masonería firmado por los HH.’. Gomain-Cornillé, Andrieu, Schaeffer y Georges Martin presentado a la misma comisión el 6 de julio de 1891.

El rechazo de la Obediencia fue nuevamente unánime. Poco a poco los promotores de una nueva Obediencia iban afianzando su determinación. Tomaría el nombre de la Gran Logia Simbólica Mixta Escocesa Le Droit Humain y admitiría igualmente hombres y mujeres. Georges Martin miembro de una Obediencia masculina tenía que respetar el juramento que había prestado. Dejaría a Marie Deraismes, regularmente iniciada, la responsabilidad de iniciar a las primeras mujeres, afiliándose él después para permitir la mixticidad de la nueva Logia.

A comienzos del año 1893, Marie Deraismes empezó a sufrir los primeros síntomas de la enfermedad que marcaría su final, lo que le animó a acelerar la creación de una nueva Obediencia. Una primera reunión en su casa el 1º de junio de 1892 fue el comienzo de la materialización de ese proyecto.

El 4 de marzo de 1893 de acuerdo con Georges Martin, reunirá en su casa de la Rue Cardinet, algunas mujeres que como ella, participaban activamente en la defensa de los derechos de la mujer. Marie Deraismes deseaba asumir toda la responsabilidad en la fundación de la nueva Logia; quería evitar a Georges Martin la acusación de perjuro por las Obediencias masculinas. Deseaba también que esta creación se realizara de la manera más ritual y regular posible para evitar toda posibilidad de ataque por parte de los enemigos de la masonería mixta.

El 17 de marzo de 1893, 17 mujeres se reunieron en torno a Marie Deraismes y Georges Martin en una casa: 45, rue de Sevres, París. Vivienda de Madame Marie Bequet de Vienne, mujer de gran compromiso social y fundadora de numerosas sociedades de beneficencia reconocidas de utilidad pública. Fue en este Templo improvisado donde Marie Deraismes investida de sus divisas masónicas realizó la iniciación de estas 17 mujeres que formarán el primer núcleo de Le Droit Humain. Entre ellas Clemence Royer, prestigiosa científica, Marie Martin, feminista y conferencista, la Doctora Martie Pierre, Marie Georges Martin, esposa de Georges Martin y futura Gran Maestre de la Orden. Marie Deraismes les inicia en el grado de Aprendiz y revelándoles los secretos inherentes a las enseñanzas de ese grado.

La segunda reunión tuvo lugar el 24 de marzo con la Exaltación al Grado de Compañero de las 17 mujeres.

El H.’. Georges Martin traza los planos de la futura Logia delante de las nuevas Compañeras, Marie Deraismes les da la instrucción necesaria para profundizar en el conocimiento de ese Grado preparándolas para la Maestría.

La tercera reunión el 1º de abril de 1893 exalta al grado de la Maestría a las HH.’. fundadoras y una vez abierta la Cámara del Medio es afiliado el Dr. Georges Martin. Tres días más tarde, el 4 de abril de 1893 son presentados en el Ministerio del Interior los estatutos de la nueva Obediencia, aprobados por unanimidad 3 días antes.

Este relato es un pequeño resumen de cinco semanas fundamentales de nuestra historia, la historia del nacimiento de la primera Luz de Le Droit Humain.